-
Las especies endémicas, tienen posibilidades de ser procesadas.
-
Son decenas de frutos, los que se desperdician y pudren al aire libre, en cada temporada de flotación y fotosíntesis.
APATZINGÁN, Mich. Con la llegada e inauguración de la “Planta deshidratadora de frutos del valle de Apatzingán”, que brindará centenas de empleos a féminas del municipio; los productos endémicos y aclimatados de otras latitudes, que se cultivan y se dan de manera silvestre en la tierra caliente, ahora tienen la gran posibilidad de ser recolectados, con el fin de darles un procesamiento, para ser expendidos dentro y fuera de la ciudad.
Tenemos el caso de toneladas de guayabas, tamarindos, mangos, pepinos, jitomates, papayas, ciruelas y, sin que dejen mentir, los arándanos, que se desperdician y pudren inmisericordemente, en las principales rúas de comunicación de la ciudad apatzinguense, donde esta especie arbórea ha sido plantada con el fin de proporcionar sombra a los transeúntes, ofreciendo además, grandes cantidades de este manjar frutal, que sirve para hacer pulpas y jugos para el consumo humano.
Cada temporada de floración y fotosíntesis, donde se produce los frutos sabrosos y carnosos antes descritos y, algunos que se han omitido, es la misma situación para los agricultores terracalenteños y los mismos habitantes, que no son propietarios de predios de cultivo, pero que como Apatzinguenses, pueden unirse al proyecto municipal de fortalecimiento a la economía, cómo?, siendo recolectores de especies frutales al aire libre para comercializarlas u ofertarlas a la empresa deshidratadora de frutos, que hoy inicia para el beneficio comunal, labores propias.